Una de las principales conclusiones del informe es que, aunque el mercado ha avanzado de forma notable en la digitalización de procesos de intercambio, trazabilidad y optimización de recursos, las soluciones actuales siguen estando muy fragmentadas. La mayoría de las plataformas analizadas se centran en ámbitos concretos, como materiales, energía, agua o logística, pero todavía es poco habitual encontrar herramientas que combinen de forma integrada capacidades como matching inteligente, trazabilidad estructurada, pasaportes digitales, interoperabilidad abierta, análisis territorial y gestión multivectorial de recursos.
Precisamente ahí es donde CIRCULINK aporta un valor. El proyecto plantea una plataforma capaz de avanzar hacia un modelo más completo, flexible y escalable, gracias a la combinación de un modelo de datos común, una arquitectura modular y una integración multivectorial. A ello se suma una orientación clara hacia el uso intensivo de datos estructurados y la incorporación de inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones y optimizar flujos de recursos en entornos complejos.
Entre las principales virtudes de la futura plataforma destacan su capacidad para integrar verticales sectoriales de agua, energía, materiales y logística; su enfoque interoperable y abierto; la incorporación de un visor geográfico interactivo para visualizar flujos circulares; y el desarrollo de sistemas de trazabilidad y pasaportes digitales alineados con el marco europeo del Digital Product Passport. Todo ello permitirá sentar las bases de una herramienta replicable, preparada para responder a uno de los grandes retos de la economía circular: pasar de soluciones parciales y aisladas a un enfoque territorial, conectado e inteligente.
